Uno lleva atado al Windows muchos años, prácticamente desde el 3.11. El Mac siempre estuvo fuera de la ecuación por razones económicas y Linux tenía ese aura de sistema complejo, poco intuitivo y con poco software desarrollado. Pero las cosas cambian y el otro día, haciendo un resumen de los programas que suelo utilizar a diario, me di cuenta de que casi todos tenían un equivalente en Linux (navegador, gestor de correo, servidor, editores de CSS, PHP…). Unas cuantas averiguaciones más me sirvieron para ver que la fama de complejos y difíciles de instalar y configurar de los sistemas basados en Linux también ha pasado mayormente a mejor vida así que, aconsejado por un amigo de cuya buena fe no tengo razones para descreer, decidí bajarme una distribución de Linux llamada Ubuntu.
La primera sorpresa es que no tuve que hacer un complicado proceso de partición del disco duro, el CD de instalación (que se puede bajar de la web como imagen iso) permite instalar el sistema desde Windows, como si fuera un programa más y, se supone, desinstalarlo de la misma manera. Una vez instalado (te pide la unidad en la que quieres que se quede y el tamaño de la partición que crea automáticamente), cada vez que se inicia el ordenador tienes la opción de arrancar con cualquiera de los sistemas. Esta forma de instalarlo se supone que ralentiza ligeramente el funcionamiento del disco pero de momento no he notado gran cosa.
Ubuntu, que carga infinitamente más rápido que Windows, tiene una interfaz gráfica sencilla pero intuitiva; todo el que haya trabajado con Windows o con un Mac se podrá manejar sin problemas. Aún conserva algunas de sus peculiaridades a la hora de instalar y actualizar cosas pero en general se puede conseguir casi todo el software necesario desde una aplicación hecha a tal efecto que no suele dar sorpresas (aunque alguna da, todo sea dicho). Una tarde es lo que me costó dejar todo lo básico configurado, cuentas de correo, favoritos y extras de Firefox, visores de vídeo (no reproduce DVDs o CDs originales de inicio, hay que bajarse un programa llamado Xine y actualizar algún codec pero en general no es una tarea hercúlea), mensajería instantánea… Ahora queda buscar un sustituto a mi Notepad++, instalar XAMPP para Linux y empezar a trastear en serio lo que incluye leerse el manual del sistema (sí, soy de esos que empieza a hacer experimentos sin leerse las instrucciones pero si sobreviví a seis años de laboratorios estudiando Química no creo que vaya a morir ahora por esto). Ya os iré contando…









